Es una delicia hacerte dormir.. acunarte, cantarte, susurrarte, mecerte, mirarte y besarte. Bailar juntos cuando lo necesitas, solo darte papita muchas veces bastaba, últimamente no, necesitamos chupete, cantos, bailes, paseos, arruyos, fuerza y mucha paciencia
Es cierto que me canso y que necesito parar ya con ustedes dormidos, que quiero un pequeño espacio para mi, para otras necesidades, pero siempre me pasa al hacerte dormir que quisiera quedarme, parar el mundo y quedarme ahí, contigo entre mis brazos, muchas veces muy cerquita de tu cabeza, besando tu frente o tu carita, respirándote, abrazándote, meciéndote. Cada noche pienso cuando estoy ahí haciéndote dormir, siento que es un privilegio y que en poco tiempo más esto ya no existirá más porque ya habrás crecido y más quiero quedarme ahí sin tiempos ni prisas, pero habitualmente me espera la comida, la Estela esperándome, cosas de la casa, mensajes pendientes que responder, cosas que hablar con el papá y me consuelo con que eres pequeñito, con que mañana te haré dormir de nuevo y que nuevamente te besaré, te acunaré, te miraré y te acariciaré hasta que te duermas en mis brazos.
No sabes cómo descanso y cómo disfruto darte lechecita con nuestra música tranquila, al lado de la ventana, a la luz de la luna cuando nos acompaña, te encanta mirar por la ventana también, ahora más grandecito te activas antes de irnos a dormir y me hablas y te ríes y haces ruidos exquisitos antes de empezar a dejarte caer y relajar tu pequeño cuerpecito para luego dormir.
He estado más nostálgica últimamente debe ser que cada vez estás más grandecito, más niño y menos bebé y que no quiero que dejes de serlo. Me consuelan las noches que pasas acurrucadito pegado a mi pechuga, calientito y regalón, pensando que aún nos quedan muchas noches de dormir juntos a ratos que sea, de regaloneos y de hacerte dormir. Mi Vicente hermoso, alegre y juguetón.


