Nuestro sagrado momento juntos, ese momento mágico de descanso, de estar, de caricias, de regaloneos con música suave de fondo, algunas noches bajo la luz de la luna, otras mirando tu cabecita, alguna que otra leyendo algo o escribiendo como ahora, pero la mayoría conectadlos, disfrutando a concho el momento el tenerte entre mis brazos, tranquilo, entregado, disfrutando, nutriendo ese pequeño cuerpecito perfecto, escuchando cada ruidito que haces al tomar, ayudando a veces a sostener mis caídos pechos generosos que me han regalado 4 años de lactancia, de papitas regaloneadas que te han hecho crecer a ti y a tu hermana.
Agradecida de este cuerpo, de este regalo no puedo evitar pensar que crecerás que creces día a día y que en algún momento tal como con la Estela ya no habrá más momentos mágicos de papitas tranquilas y disfrutadas.
Ya no podré acunar este pequeño cuerpito y alimentarlo de dulce y tibia lechecita mientras se va relajando y va cayendo en profundo sueño, mientras lo miro, lo huelo, lo beso, hasta muchas veces dormirme yo por unos minutos y despertar por el dolor del cuello o el cabezazo con la pared. Ya no cabrás en mis brazos ni me necesitarás tanto como hoy…
Que crezcas me llena de alegría y de satisfacción, ver tus logros, las cosas nuevas que haces y aprendes cada día, disfrutar de tu compañía alegre y de tus besos mojados y abrazos corridos y apretados, me fascina. Verte correr estés haciendo lo que estés haciendo cuando me escuchas o me ves aparecer me deleita, escucharte gritar de alegria y aletear de emoción cuando me ves llegar me alegra el alma y me produce placer. Quisiera pronto escucharte hablar o poder decir alguna frase, sin embargo me fascina tu idioma tan propio y con el que finalmente te haces entender.. con el “ah, ah, ah !” Cuando quieres algo
La papita de la noche es nuestro momento sagrado, nuestra pausa íntima y calientita, exclusiva, mi momento de placer, de conexión y descanso, de admirarte y olerte, de mirarte y admirarte, de contemplarte.
Las papitas de la noche serán las últimas en irse, serán las más preciadas, las mas disfrutadas, las más recordadas. Las papitas de la noche no se pueden registrar en una foto o en un vídeo pues son en íntima oscuridad.
Las papitas de la noche me fascinan, me relajan hasta el sueño, me recargan y me enamoran, qué alegría y qué fortuna seguir disfrutando cada día de ese momento de cierre amoroso del día contigo hijo querido, ya vendrá mañana con más de nuestras papitas.

