No fue nada de fácil la verdad..
Ayer y hoy en la mañana te preguntábamos “quién quiere ir al jardín ?!! Y gritabas yooo!”. Bueno pues hoy camino al jardín si te expliqué que iríamos como ayer y que yo te dejaría porque saldría a estacionar el auto e inmediatamente me dijiste “nooo”….mmm pensé no era buena idea explicarle antes… llegamos y no muy convencido entraste en mis brazos y claro no quería bajarte y comenzaste a llorar, la verdad no lograba yo misma consolarte, no quería estar ahí… te tomó Marisol en brazos y literalmente te arrancó de mi llorando a gritos lo que a mi francamente me partió el corazón y me apretó la guata… y salí al patio a esperar en algún lugar en que no me viera para quedarme tranquila y asegurarme que no me llamarían a los 15 min que me devuelva. Llegó un punto en que me llamaron y me pidieron que le diera pecho para que se pudieras calmarte y así lo hice, así fue y después nuevamente separarnos contigo llorando. Puedes creer que han pasado dos días y ya no recuerdo con detalle qué pasó, pero te pude dejar un rato. Cuando fue a buscarte a las 11:00 estabas tranquilo, sin llorar pero no contento tampoco. En todo caso al preguntarte dijiste que te fue bien.
Ese día estuviste un poco distinto, lamentablemente trabajé en la tarde, la abuelita Edith que estuvo contigo decía que me llamaste mucho, te encontró extraño, más lloroncito. No pudimos hacerte dormir siesta, en la noche no me costó dormirte, pero despertaste 3 veces seguidas hasta que ya pudiste dormir más largo.
Comprendí que había sido mucho para ti, que podíamos hacerlo distinto, que teníamos que tener paciencia, que no estarías más sensible de lo habitual (que ya es harto) y más demandante. Con la directora hablamos y me recomendó no explicarte mucho y hacer la rutina no más tranquila de levantarse y al jardín.

