Estamos en nuestro cuarto día de ingreso al jardín y no quiero olvidar detalle hijo y no quiero interferir obviamente, pero estoy aprovechando de mirar y acompañarte para saber cómo será tu año, me cuesta mucho eso de dejarlos en la puerta y no tener ninguna idea de que hicieron toda la mañana.
Día 0: fuimos a una obra de teatro infantil en el jardín para que te vayas ambientando y encontrando entretenido el lugar, no pudo ser nuestro primer día pues decidimos hacer cuarentena preventiva por contacto estrecho con la abuela Edith que llegó a vernos y acompañarnos contagiada de COVID 19




Día 1: no sabias a qué ibas, te encantó un auto rosado (de esos para llevar niños) así que te subiste, estuvimos un rato con la tía Marisol y ahí te dejé. Me contaron que me llamaste y lloraste a ratos. Te fui a buscar y me recibiste indiferente, querías salir a buscar el auto rosado y volver a subirte.






Día 2: llegando al jardín empezaste a llorar y decir “no”, no te bajabas de mis brazos, trataban de convencerte las profesoras y nada, en un momento dado te tomaron y te arrancaron de mis brazos llorando a mares, te fueron a pasear por el jardín tratando de distraerte y nada… después de un rato porque por supuesto yo estaba ahí esperando que pudieras calmarte. Me pidieron que te diera pecho para calmarte y así lo hice. Cuando te tomaron en brazos y te llevaron llorando, sentí un apretón de manos estómago terrible, reconozco que me angustié, no me gustó y sentí rabia conmigo por “hacer caso” y no pedirte de vuelta, dejándote llorar. Luego me fui y me prometieron que me llamarían si era necesario, que no me preocupara.) Volví a buscarte y te encontré en brazos llorando y claro había osado y poco rato, eran las 11. Hablamos con la directora y quedamos en que era mejor llegar, darte papa que te tranquiliza y de ahí soltarte. Y así lo hicimos


Día 3 miércoles: Llegamos no tenías muchas ganas de entrar, pero entramos te dije que íbamos a tomar papa, nos sentamos en la oficina de Alita, tomaste un buen rato y ahí te dije que nos íbamos a la sala, alegaste un poco para entrar. Entramos estaba la tía Marisol, y me senté en una sillita contigo en mis piernas a jugar con unos autos que habían en la mesa. Y ahí te entusiasmaste, nos pusimos a jugar y la tía Sol (cómo le dices ahora) se sentó al lado a jugar con nosotros, llegó una pequeña llorando por brazos con un chupete y un Tuto y ahí estuvimos un buen ratito los 4. Luego de un rato quise pararme o moverme y que te sientes solo, pero al ppio me alegaste y me quedé ahí. Luego pudiste pararte solito y seguir jugando, en eso yo vi que el resto del curso iba saliendo a jugar al patio y le comenté a Marisol, van a jugar y ella dijo, “vamos”!! Y nos paramos. La pequeña me tiró los brazos así que la tomé y Sol tomó a Vicente que se fue alegando y estirándome los brazos, nos fuimos jugando así “nos cambiamos”!! Etc en el camino a atrás ella paró y te quiso entusiasmar con un auto, pero no pescaste mucho. Yo ya te esperaba allá. Llegaste y encontraste un carro que te gustó y con eso te embalaste. Yo me senté algo escondida detrás de un juego y te miraba correr. A ratos me mirabas y te acercabas a decir “queo papa” pero seguías caminando o corriendo con el carro de lo mejor. Cómo que te acordabas de alegar cuando me veías, pero lo estabas pasando bien. Al cabo de un rato sentí que ya podías quedarte solo y probar y le avisé a la profe que iba al baño y partí. Fui al baño y me quedé esperando adelante un rato para ver cómo andabas. Y miraba de lejos, un profesora me dijo que iba a mirar cómo estaba y me dijo que bien. Así que después de un rato me fui… con una sensación extraña de soltarte y de querer quedarme y algo no muy definido… pero partí contenta a un café a esperar las 11 para volver por ti… contenta cómo con sensación de logro y expectativas a la vez. Volví a buscarte y esta vez corriste a mi contento y con sonrisa, diciéndome mamá! Me contaron que habías estado bien, jugando, a ratitos me llamabas y tendías a llorar, pero te consolabas rápido. Claramente saliste distinto a los días anteriores.


Día 4: Repetimos la estrategia del miércoles y entramos juntos a jugar a la sala ya no recuerdo si hubo papa antes o no… esta vez el juego fue más corto más adentro de la sala y quisiste salir a explorar al círculo de canciones que estaban haciendo. Te ubiquè en una sillita y ahí estuve empecé a limpiar mocos de unas niñitas que estaba sentadas. La tía Sol me hizo la broma de “te vamos a pasar un delantal” al verme ayudando. Estabas tan tranquilo curioseando por ahí, mirando cómo cantaban, que entré miré de lejos y luego me fui y miré desde la ventana de afuera. No me atreví a despedirme para no perturbarte. Me quedé en el auto un buen rato, llamé para preguntar cómo estabas y si me iba o no y cómo estabas ok, partí y volví a buscarte a las 11:00 , un poco más tarde esta vez. Llegué y me hicieron pasar y contentas me hicieron asomarme a la sala, y cuál fue mi sorpresa y alegria más grande, estabas de lo mejor sentado jugando con plasticina, unos segundos después Justo fuiste a hablarle a Marisol y mostrarle tu figura y me viste… y saliste a mi encuentro contento diciendo “la mamá!!” Ahí nos quedamos un rato, tomamos una papita y después tranquilamente nos fuimos. Me sentía tan contenta y tan realizada, orgullosa de haber conducido yo tu adaptación los días anteriores, contenta que me lo hubieran permitido y feliz por el resultado.



Día 5: viernes 18 de marzo. Al quinto día, te dejé adentro, te puse el delantal, explotaste un poco, fuiste al círculo, me quedé mirando un rato y luego te fui a dar un beso en la frente y me fui… dudosa de no haberte dicho “me voy y más rato vengo a buscarte” pero sentí que ya lo sabías, que ibas a estar bien. Te miré un rato por la ventana, pararte no pescar mucho, pero siempre tranquilo y me fui.. nostálgica, pensativa, tranquila y feliz. Al irte a buscar estabas bien, pero me pediste papá, así que papa te di en la oficina de Alita.

Ya la siguiente semana entraba a estacionar el coche, al ppio te dejé dentro de la sala, pero a los pocos minutos ya me iba por ir te ponías a explorar solito la sala o te ibas a sentar al círculo de saludo. Ya después con el correr de la semana te dejaba en la puerta de sala con alguna tía que te tomaba y te ibas relativamente tranquilo y feliz, hasta que prontamente me abrieron la puerta afuera te estiraron los brazos y te fuiste tranquilo en brazos de la tía Tami… me miraste medio serio, pero tranquilo… sorprendida, te dejé y me fui… sintiendo que por un lado, hasta me hubiera gustado tener que acompañarte más.. para mirar, ver qué hacen, acompañarte y luego dejarte ir.




Y así fueron pasando los días y cada vez fue más fácil hijo, el jueves de la segunda semana, el 24 de marzo empezaste a irte en las mañanas con el Papá y la Estela, feliz, ya pudimos empezar a llegar al plan definitivo que era irte con ellos en las mañanas, llegar tipo 8 al jardín y después ir a buscarte yo a las 13:00 al ppio, será a las 14:00 desde abril, según nuestro plan.








Y así “finalizamos” exitosamente la adaptación al jardín… seguirás adaptándote hartos días más, durante la segunda semana que ya empecé a retirarte a las 13:00, empezaste a comer, poquito el primer día, “lento como una tortuga” me dijo la tía Marisol, de a poco fuiste comiendo más. Luego se viene el quedarte hasta más tarde y empezar a dormir siesta en el jardín… vamos viendo mi pequeño valiente.